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¿Por qué realizar la poda de arboles en invierno?

Poda en invierno: cuándo es mejor hacerla

La poda de árboles y arbustos

Hay dos momentos del año ideales para la poda de árboles en el huerto y el jardín: el invierno y los primeros meses del verano, junio y julio. Elegir uno u otro no es indiferente: la reacción de las plantas cambia, al igual que el resultado que se obtiene.

Si necesitas realizar la poda de arboles en Torrelodones, veamos ahora qué ocurre cuando se poda en invierno y en verano, cuáles son las diferencias, por qué, en general, puede ser preferible podar en invierno y si hay alguna excepción a esta «regla».


¿Cuándo y por qué podar en invierno?

Cuándo y por qué podar en invierno

La poda invernal (o seca) estimula a las plantas a producir mucha vegetación nueva en primavera, lo que puede ayudarte, por ejemplo, con los ejemplares más jóvenes.

Por otro lado, la poda de verano (o verde) amortigua la vitalidad de las plantas: puedes utilizarla para mantener a raya los árboles o arbustos demasiado exuberantes.

Ten en cuenta, sin embargo, que la poda es traumática para las plantas, por lo que, al podar, ya sea en invierno o en verano, debes tener siempre un motivo u objetivo claro y cortar de forma mesurada. Es mejor podar un poco cada vez que cortar drásticamente.

Para las plantas que pierden las hojas, árboles de hoja caduca, la mejor época para la poda de invierno es desde principios de noviembre hasta finales de febrero. Para la poda de los árboles de hoja perenne puedes empezar más tarde, a partir de mediados de diciembre, y continuar hasta febrero.

Si se va a realizar la poda de árboles en Majadahonda, hay que excluir de la poda los periodos demasiado fríos, para evitar que las heladas dañen los cortes, y los periodos de fuertes lluvias, porque las heridas de poda son puntos de entrada fáciles para los parásitos y los microorganismos nocivos que proliferan con la humedad.

Por lo tanto, como regla general, el mejor momento para podar es al final del invierno. Aconsejamos no anticipar la poda de invierno en otoño, mientras caen las hojas o antes, ni retrasarla con la poda de primavera, mientras se abren las yemas: ambos son periodos muy delicados. Ambos periodos son muy delicados, ya que las plantas están ocupadas con actividades que ya están minando su energía, y el corte las sometería a un estrés aún mayor.

La poda se realiza mejor en invierno, no sólo porque los árboles y arbustos están en su periodo de letargo, sino también porque es la época del año en la que los organismos nocivos están menos presentes y, en consecuencia, el riesgo de enfermedades o plagas es menor.

Para la poda de invierno se pueden utilizar herramientas de poda manual como tijeras, podadoras o una sierra. Si las ramas a cortar son altas, puede trabajar desde el suelo con la comodidad de una podadora telescópica manual.

Sea cual sea el tipo de herramienta que prefieras utilizar para la poda de invierno, es importante que las cuchillas con las que cortes estén limpias, para no propagar ninguna infección: puedes desinfectarlas simplemente con alcohol o lejía.


Poda de invierno en el huerto: cómo hacerla

Poda de invierno en el huerto

En invierno, en el huerto, la poda de árboles adultos, es decir, productivos, sirve para regular el equilibrio entre la futura producción de ramas y hojas y la producción de frutos. Lo mismo ocurre si no tienes un verdadero huerto, sino sólo algunos árboles frutales en tu jardín.

Aunque los trabajos de poda dependen no sólo de la edad de los frutales, sino también de la especie y la forma de plantación, hay algunas operaciones estándar.

En primer lugar, hay que limpiar el follaje eliminando los chupones que hayan quedado de la poda de verano y las ramas y tocones enfermos, dañados o secos que se hayan roto o podado incorrectamente.

En este punto, para cada rama, es decir, una rama de dos o más años de antigüedad, con su conjunto de ramas laterales, se procede de la siguiente manera, empezando por la parte superior y avanzando hacia la base:

  • Localizar el ápice, eliminando las ramas que compiten con la nueva cima: utilizar cortes de retorno, es decir, a la altura de las horquillas entre las ramas.
  • Del mismo modo, redimensionar las ramas laterales (o ramificaciones) definiendo sus vértices.
  • Adelgazar las ramas para que la copa del árbol pueda recibir suficiente luz y aire: seleccionar las que son supernumerarias y las que parten de un mismo punto; eliminar las que están mal orientadas, se solapan o se cruzan, las que han crecido demasiado cerca de la rama de la que proceden, etc.
  • Podar cada vez más ligeramente a medida que se vaya bajando desde el ápice hacia la base de la rama.

Recuerda que la poda de los frutales tiene unas características específicas que varían según el tipo de planta. Por ejemplo la poda del olivo se realiza después de la recolección de la aceituna.


Poda de invierno en el jardín: cómo hacerla

Poda de invierno en el jardín

En el caso de los árboles de hoja caduca del jardín, poda limitando la cantidad de ramas cortadas, minimizando el tamaño de los cortes y respetando la estructura de la planta.

Tomando como ejemplo un ejemplar adulto y sano, al podar no se debe eliminar más del 25% de las ramas vivas: eliminar ramas durante la poda de invierno significa eliminar las futuras hojas, que son esenciales para la fotosíntesis, proceso del que depende la supervivencia de la propia planta.

Como hemos dicho para los árboles de huerta, la poda en el jardín también significa acortar, con un corte de retorno, o eliminar las ramas por completo, eligiendo cuidadosamente dónde cortar y qué ramas se van a eliminar y cuáles se van a dejar.

Las coníferas reaccionan menos a la poda que los árboles de hoja caduca, por lo que deben podarse con cuidado. Al final del invierno, la poda debe limitarse a eliminar las ramas secas, rotas o enfermas, a ralear las ramas mal orientadas y a eliminar las ramas demasiado bajas si se convierten en un obstáculo para el paso.

En lo que respecta a los arbustos de seto, ya sean de hoja perenne o caduca, con o sin flor, la poda de invierno sirve para recortar y hacer los cortes necesarios para ajustar su forma y eliminar las ramas que crecen hacia dentro, el crecimiento excesivo, etc.

Sin embargo, la poda de invierno no es ideal para el mantenimiento de todos los setos: por ejemplo, si se quiere contener plantas muy vigorosas y asegurarse de que mantienen una forma determinada durante mucho tiempo, es mejor podar en verano.

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